Muchas pacientes que desean mejorar la apariencia de su busto suelen preguntarse si lo que realmente necesitan es un aumento de senos o un levantamiento. Esta duda es muy común, ya que ambos procedimientos buscan mejorar la forma del busto, pero tienen objetivos diferentes.
Es normal que haya confusión porque, en algunos casos, los senos pueden verse vacíos y caídos al mismo tiempo, lo que puede llevar a pensar que solo con implantes se logrará el resultado deseado. Sin embargo, el volumen y la firmeza no son lo mismo, y ahí es donde la consulta de valoración juega un papel fundamental.
El aumento de senos se centra en incrementar el volumen mediante implantes mamarios, transferencia de grasa o una combinación de los dos (mamoplastia híbrida), ideal para quienes desean más proyección y un escote más definido, pero no corrige la flacidez ni reposiciona los senos caídos. Por otro lado, el levantamiento de senos (mastopexia) está diseñado para elevar y reafirmar el busto, eliminando el exceso de piel y ajustando el tejido mamario. Sin embargo, no necesariamente aumenta el tamaño de los senos, y puede hacerse sin implantes. Cuando se busca mayor proyección, puede combinarse con implantes si se desea más volumen.
Aquí es donde muchas pacientes se sorprenden, porque lo que creían que necesitaban puede no ser la opción para ellas. Hay casos en los que un implante por sí solo no solucionará la caída del busto, así como hay pacientes que creen necesitar un levantamiento cuando en realidad solo requieren más volumen.
La mejor manera de saber qué procedimiento es el ideal es una valoración con un cirujano plástico certificado. Solo así se puede analizar la calidad del tejido mamario, la posición y volumen de los senos, el nivel de flacidez y, por supuesto, los objetivos estéticos de la paciente, para definir el plan quirúrgico adecuado.
La mastopexia es un procedimiento más complejo, ya que no solo requiere remodelar el tejido, sino que en muchos casos implica reposicionar la areola. Esto hace que la cirugía sea más extensa y, por ende, más costosa que un aumento de senos simple con implantes. En algunos casos, se requiere una combinación de ambas técnicas (aumento + levantamiento), lo que también influye en el presupuesto. Por eso, es importante no basar la decisión únicamente en el costo, sino en lo que realmente hará que los resultados sean armoniosos y duraderos.
Aunque es indispensable una valoración formal con el cirujano plástico, uno de los puntos clave pueden para darte alguna noción básica que diferencie ambos procedimientos es la posición de los pezones.
La clave de un resultado exitoso no está solo en aumentar el busto, sino en lograr una proporción natural y equilibrada. La decisión entre un aumento de senos o un levantamiento no debe tomarse a la ligera, sino en un análisis médico formal que garantice que el procedimiento elegido realmente resolverá tus necesidades y te acercará al resultado soñado. Si estás considerando mejorar la apariencia de tu busto, agenda una consulta de valoración con nosotros, así recibirás una recomendación basada en tu anatomía, expectativas y el resultado que realmente deseas lograr.