La liposucción masculina, es un procedimiento quirúrgico basado en extraer el tejido adiposo (grasa acumulada) de diferentes zonas del cuerpo. Durante la cirugía, se utiliza una cánula para succionar la grasa de áreas específicas, como el abdomen, el pecho y la cintura, para mejorar la definición y el contorno corporal masculino.
Este procedimiento ofrece al paciente una reducción en sus medidas y una figura más esbelta, consiguiendo un marcado de las líneas del cuerpo de manera más tenue y esculpiendo la zona del abdomen.
Además de eliminar grasa localizada, la liposucción masculina permite redefinir la silueta de manera más proporcionada y armónica, orientada hacia la complexión masculina del paciente.
Dependiendo del caso, se puede combinar con lipomarcación para resaltar la musculatura o con tecnologías avanzadas como liposucción VASER, que facilita una retracción de la piel más efectiva y un contorno más definido.
Conoce las preguntas más frecuentes sobre tecnología y mantente informada para sentirte segura y confiada antes de tu valoración.
La liposucción masculina se realiza comúnmente en el abdomen, flancos (llantas o cintura), pecho (para tratar ginecomastia), papada y espalda, ayudando a definir el contorno corporal.
Sí, en algunos casos se puede realizar una lipomarcación abdominal para resaltar los músculos y lograr un aspecto más atlético, siempre que el paciente tenga una base muscular adecuada.
La recuperación inicial dura una a dos semanas, con uso de faja de compresión y cuidados postoperatorios. Los resultados finales se aprecian entre seis y ocho meses, cuando la inflamación disminuye por completo.
Sí, la grasa eliminada no vuelve a regenerarse, pero es importante mantener un estilo de vida saludable, ya que el aumento de peso puede afectar otras áreas del cuerpo.
Es una excelente opción para eliminar grasa localizada resistente a la dieta y el ejercicio, pero no sustituye la pérdida de peso ni tonifica los músculos. Un buen candidato es aquel con un peso estable que busca definir su silueta.